domingo, 14 de diciembre de 2008

El cine en nuestra ciudad para las Navidades



Cine Victoria Centro Comercial


Madagascar 2 Todos los Días: -17:00-18:45-20:30

Bolt Sabado:-17:30-19:30-22:30-0:30Resto de Días:-17:30-19:30-22:30

Sabado:-17:00-19:30-22:00-0:30Resto de Días:-17:00-19:30-22:00

QUANTUM OF SOLACE 007 Todos los Días:-17:30-20:00

Superhero Movie Sabado:-22:00-0:30Resto de Días:-22:00

de mentiras Sabado:-22:00-0:30Resto de Días:-22:00

tu regalo perfecto para los reyes

Elegir el mejor juguete según la edad
Con los Reyes Magos a la vuelta de la esquina, los juguetes se convierten en el mayor objeto de deseo. Todos los padres nos planteamos cómo acertar y cuál le hará más ilusión a nuestros hijos. Te damos algunas pistas en función de la edad del niño.Los mejores juguetes no son los mas caros, sino los que proporcionan más tiempo de juego y se adaptan a los gustos, el carácter y el momento evolutivo del niño. Y recuerda: son necesarios para el desarrollo del pequeño, pero no eximen a los padres de jugar con sus hijos.
En la Guía del Juguete que edita el Instituto Tecnológico del Juguete (AIJU) encontrarás información detallada sobre los juegos y juguetes que han superado los estudios de duración, manejabilidad, seguridad y valor pedagógico de este instituto. Ofrece cinco secciones de edad (de 0 a mayores de 9 años) y dos tipos de acceso: para padres y para niños. Un recurso imprescindible, que este año alcanza su 17ª edición.

Nuestros hijos son majestades en nuestros hogares y nuestro deseo es darles lo mejor. Sin embargo, el atiborrarlos de juguetes puede ser una mala idea a la hora de propiciar la imaginación y la creatividad. Algunos consejos para elegir los juegos y juguetes más aptos para nuestros hijos en crecimiento. En la intención de que nuestros hijos disfruten de todo lo que podemos darles muchas veces cometemos desaciertos, propios de nuestro entusiasmo como padres.
Algunos provenimos de infancias donde los juguetes comprados escasearon y en nuestro intento por remediar algo de lo pasado compraremos y compraremos objetos para nuestros hijos. En realidad nada de esto está mal y regalarles juguetes a los niños es sin dudas una experiencia saludable.
Sin embargo, hay algunas cosas interesantes que podrían ayudarnos y encausarnos a la hora de elegir los juguetes para nuestros reyes de la casa.
En primer lugar partir de la base de conocer que todos los niños del mundo juegan. Y esto no depende de la cantidad ni calidad de sus juguetes, ni de las condiciones en las que hayan nacido. Depende de una capacidad que les es propia. Y nuestros hijos podrán jugar en la medida en que como padres se los permitamos, pudiendo valorar el juego como actividad estimulante y necesaria, y sin subestimar el tiempo que dedican a ello.
Y los juguetes tienen su rol dentro de esta actividad, son aquellos elementos de los que los niños se valen para desarrollar sus capacidades lúdicas. Muñecos, animalitos, soldaditos, sonajeros y vehículos; son aquellos juguetes que podríamos considerar universales por encontrarse en la mayoría de las culturas.
Lo que importa de los elementos que entren en el mundo del pequeño para ser sus juguetes, es que queden bajo dominio del niño y que él tenga todo tipo de derechos sobre éste. Ese es el lugar de un juguete: al lado y a expensas de un niño.
Por todo esto podemos comenzar a vislumbrar que no es necesario que los pequeños tengan todos los juguetes que salgan al mercado.
Algunos padres se sienten en falta cuando no pueden complacer a sus hijos comprándoles todo lo que ellos les demandan. A no preocuparse, en materia de juguetes como en otros órdenes de la vida, es importante que los niños experimenten que hay algo que les falta. No tendrán todos los juguetes. Y que algunos pedidos quedarán insatisfechos. Y es saludable que esto pase porque les estimula la capacidad de tolerar frustraciones inherentes a la vida.
Muchos niños viven rodeados de todos los juguetes que han llegado a conocer y sin embargo a la hora de jugar, el desconcierto es tan grande que se ven imposibilitados de elegir y disponer de sus juegos y juguetes. Niños que tienen todo, se frustran y encaprichan desmedidamente ante la menor negativa, pero avasallados por sus juguetes no aprenden a jugar.
Por otra parte, es interesante saber que hay un cierto orden en la aparición de los juegos que practican los niños. Podemos enunciarlos sencillamente.
Entre los 3 y 4 meses comienza en los bebés el juego de la sabanita, donde aparecer y desaparecer puede divertirlos mucho. Mas adelante los entusiasma jugar con agua, espuma, tierra, meter la mano en un tarro de porotos o arroz, texturas que se desplacen de un recipiente a otro. (Atención: Siempre bajo la mirada de un adulto)
Entre los 3 y 5 años es la época de jugar a ser otra cosa. La imaginación gana terreno y la fantasía se manifiesta en juegos únicos creados por cada niño. Los juguetes sirven de muletas para impulsarlos a crear. Autos, bebés, camiones, animalitos, casitas, todo puede entrar en este reino para hacerlo jugar. Y disfrazarse les encanta.
Cuando los niños comienzan la escolaridad aparecen juegos de competencias y comienza a utilizarse las capacidades intelectuales para ganar. Comienzan a interesarse por juegos de mesa y/o azar.
Entre los 7 y los 8 años, los niños comienzan a practicar deportes como expresión lúdica y física. Juegos de competencias y destrezas corporales comienzan a aparecer entre niños y niñas.
Los juegos y la capacidad de jugar siguen durante toda la vida. En los adultos puede manifestarse en actividades artísticas de cualquier tipo. Dependerá del lugar que le haga cada uno a sus ganas de jugar.
Y así es como ni bien el niño pasa a la etapa siguiente de su desarrollo la mayoría de los juguetes cae en el olvido
Algunos seguirán acompañándolos desde alguna repisa o guardados en algún cajón. Son aquellos que han logrado transformarse en guardianes de recuerdos y sensaciones del pasado, que no se quieren perder aún. Son juguetes que los propios niños habrán convertido en especiales, únicos y duraderos.

Apartado de recetas navideñas

CORDERO AL HORNO
Esta receta es garantia de éxito, y además no es un plato que tengas estar super pendiente, mientras se hace tu puedes ir adelantando el resto del menú, o aprovechar para darte un baño relajante antes de que lleguen los invitados.
*****INGREDIENTES PARA 4 PERSONAS*****- 1,5 de cordero a trozos, (yo personalmente suelo comprar una pierna y una paletilla y le pido al carnicero que me haga tres cortes en cada una, asi es mejor porque luego es más sencillo a la hora de repartir las raciones), pero se puede hacer con cualquier parte del cordero.
- 3 limones.- unas ramitas de laurel.
- vaso de vino blanco.- aceite.
Para el majado:4 dientes de ajo, perejil, 50 grs. piñones tostados, 50 grs de almendras peladas, una pizca de nuez moscada, un vaso de vino blanco.*****ELABORACION*****
- Preparar el majado. En un mortero picar los ajos y el perejil, añadir las almendras y los piñones, la pizca de nuez moscada y machacar bien el conjunto con la mano de mortero. Verter el vaso de vino y mezclar hasta obtener un caldo. Reservar.- Colocar los trozos de cordero en una fuente de horno, salar y untarlos con aceite. Regar con el zumo de limón. Verter el vaso de vino blanco y añadir el laurel.
- Poner al horno, a fuego muy suave, durante una hora y media o dos horas hasta que esté tierno. Dar la vuelta a la carne. Añadir el majado al guiso y dejar cocer 20 minutos más. Servir.*****GUARNICION*****
PATATAS PANADERAMientras se hace el cordero podemos preparar unas patatitas de forma sencilla: Se pelan como si fuesen para tortilla y se frien junto con una cebolla cortada en aros finos a fuego vivo, cuando este doraditas se les añade sal una pizca de tomillo y un vasito pequeño de agua. Cocer hasta que estén blanditas y el agua se evapore.Os aseguro que una vez que lo intenteis, vuestros invitados os la pediran siempre cada vez que vayan a vuestra casa. Y vosotros estareis superelajados porque habreis quedado como si fuerais Arguiñano por tan sólo haber metido el cordero con unos cuantos ingredientes en el horno, asi sin más complicaciones. Saludos.

receta sacada de :http://www.ciao.es/Navidad__224991

LOS PRINCIPIOS DE UNA ALIMENTACIÓN SANA

Apartado de nutrición

Para evitar que tu hijo coja sobrepeso, tienes que proporcionarle una alimentación equilibrada. La base: comer un poco de todo de manera razonable.

Para un niño, lo ideal sería:

Cuatro comidas al día (merienda incluida), sentado, tranquilo y, si es posible, en familia.
Cinco raciones de frutas o verduras al día.
Algo de alimentos con alto contenido en fécula en cada comida.
Carne o pescado una vez al día (no más).
Leche o productos lácteos tres veces al día.
Un desayuno que incluya una ración de cereales, un lácteo y fruta fresca.
Un único tentempié (o merienda) al día: la merienda (limitada en horario y en cantidad).
Nada de picotear fuera de las comidas.


Y, sobre todo, enseña a tu hijo a identificar lo que siente: a comer cuando tiene hambre, ni más, ni menos. Es mejor centrar tu discurso sobre su bienestar en vez de en su peso, noción vaga que puede hacerle sentirse culpable.

Las costumbres alimenticias que hereda tu hijo las guardará toda su vida. Así que vale la pena esforzarse los primeros años.


Sólo un 1% de los casos de obesidad infantil se deben a una causa médica (genética o de origen endocrino). Así que en el resto de casos, deben adoptarse una serie de costumbres lo antes posible.

Piensa en "verde": no tiene porqué ser biológico o fresco (no siempre tenemos el tiempo o el dinero necesario), pero intenta que sea lo menos industrial posible: es mejor que coma una barrita de chocolate y un trozo de pan que un pastel, una fruta mejor que una compota… Incluso una hamburguesa “hecha en casa” es mucho mejor que una de una cadena de comida rápida. Los productos industriales siempre tienen grasa, azúcar o sal añadida: si consume productos naturales, reduces el aporte calórico y acostumbras al niño a los sabores “reales” de los alimentos.

. Moverse: anima a los niños a que salgan a jugar fuera en lugar de quedarse viendo la tele o jugando con la videoconsola o el ordenador. ¿Cómo? Sal a pasear con ellos cuando tengas tiempo, y anímales a que inviten a otros amigos (estarán menos tentados por las pantallas de tv etc.) y apúntales a actividades físicas… Los especialistas recomiendan media hora de actividad física diaria.

No hagas de la comida una solución para todos los problemas: para muchos padres, un niño con buena salud es sinónimo de estar regordete y tienen tendencia a cebarles en cuanto llora. Ahora bien, a pesar de que sea cierto que un niño alimentado llora menos, es peligroso acostumbrarle a la idea de que la comida le consolará: también puede llorar para manifestar que necesita mimos, atención, dormir…

No culpabilizar al comedor escolar: no existen estudios que demuestren una relación entre la obesidad infantil e ir al comedor escolar.